lunes, 29 de agosto de 2011

Las crestas papilares

Veamos ahora cómo estan formadas las crestas papilares de las yemas de los dedos de la mano. Desde el punto de vista de su histología y de su orfología el asiento de la impresión digital está  emplazado en la superficie externa de la piel de la última falange de los dedos de la mano y la constituyen los dibujos formados por las líneas papilares. Dice José‚ Jiménez Jerez en su interesante libro: Análisis Quiropapilar lo siguiente: Si observamos detenidamente cualquiera de las regiones de la cara palmar en la mano, descubriremos una infinidad de líneas en relieve de lomo redondeado, sembrada de puntillos glandulares que surcan toda su superficie en diversas direcciones, desde la muñeca hasta la cúspide de los dedos, formando dibujos que, en ciertos lugares, como las yemas y en la región dígito-palmar, afectan las formas mas variadas.
Estas líneas en relieve se llaman crestas papilares y los espacios que las separan reciben el nombre de surcos interpapilares. Las crestas papilares son los elementos componentes de los dactilogramas, por lo que empezaremos a clasificarlas tomándolas como punto de partida para emprender los análisis de las impresiones digitales.
Los dibujos digitales están formados por líneas, las crestas papilares, que a simple vista parecen ininterrumpidas, pero mejor observadas, se notan que son discontinuas, se interrumpen por pequeños orificios llamados poros, que siguen la directriz de la línea.
Dambolena describe así las formaciones de las líneas en la dermis: " Se inicia la línea en uno de los lados del dedo con la primera papila y a continuación de ella se colocan las subsiguientes que van creciendo de abajo hacia arriba formando cadena, a medida que se desarrolla el nervio táctil o los vasos sanguíneos. Alineados en la misma forma entre papilas pasan los canales excretores del sudor, que atravesando la dermis y la epidermis van a abrirse en la superficie de la piel. Del mismo modo y yuxtapuestas a la anterior se van formando las líneas sucesivas. Si la línea está formada por una sucesión de papilas simples sigue ininterrumpidamente hasta que una papila compuesta, llega a interrumpirla. Como la papila compuesta tiene dos cúspides, la línea a partir de allí se bifurca en dos líneas nuevas, lo que da lugar al nacimiento de todas las formas diversas de líneas que observamos en el dactilograma. Estas son las crestas papilares.
Las líneas papilares que cubren toda la falange del dedo no se distribuyen en un desconcierto absoluto, dice el doctor Sislán Rodríguez, por el contrario, a pesar de ser todos los dibujos diversos obedecen a formas de distribución de las líneas semejantes, que han permitido a la dactiloscopia agruparlos en un número de tipos, que son los básicos empleados, más tarde, en la organización de los ficheros.
Dice el Dr. Sislán Rodríguez, Director del Museo Vucetich de la Universidad de La Plata, República Argentina, que "lo que ha dado valor de signo natural inconfundible y único a la impresión digital ha sido el descubrimiento y
Un escritor de policía científica, Galdino Ramos, calcula que tardarían 4.660.337 siglos para que naciera un hombre con sus dibujos digitales iguales a otro que hoy viviera.
A la Academia de Ciencias de París fue presentada una información por el Dr. V. Balthazar, y publicada en The Scientific American el 19 de agosto de 1911, y según la cual el examen de gran numero de huellas demostraron que cada una posee, por término medio, un centenar de marcas individuales. Si se divide la superficie de la huella en 100 cuadrados, cada uno de ellos contiene una marca por regla general, rara vez dos y excepcionalmente tres o más. Cada dos huellas cualesquiera difieren por la naturaleza de sus marcas o por la situación de estas marcas en los 100 cuadrados el número posible de comunicaciones correspondientes a las distintas marcas se representa aproximadamente por el numero uno seguido de 60 ceros.
El numero de seres humanos existentes hoy es aproximadamente de 1.500.000 y la duración media de cada generación es un tercio de siglo, por lo cual se puede calcular 5.000.000.000 de personas por siglo.
Como cada una tiene 10 dedos sería posible coleccionar 50.000.000.000 de huellas en un siglo. De todo lo cual resulta que teóricamente, sólo se podrían encontrar dos huellas idénticas en un espacio de siglos representado por la cifra 1 seguida de 48 ceros, período mucho más largo que el que los astrónomos calculan que puede existir el sol sin apagarse o enfriarse.
Las coincidencias parciales son más fáciles de encontrar. La teoría de las probabilidades demuestra que basta examinar 16 huellas, por término medio para hallar coincidencias en dos marcas: 3 coincidencias se observan en 64 huellas; 4 en 256; 5 en 1.024; 16 en 4.294.767.296 y 17 en 17.197.869.184.
Estos curiosos datos nos dan una idea de que es imposible el que haya dos impresiones digitales de distintas personas iguales.
Todo el dibujo digital, líneas y poros, permanecen inalterables desde los cien días, más o menos, de la vida intrauterina del feto hasta la descomposición de los tejidos por la muerte. Si estos se conservan, como han sido observados en momias antiquísimas, tampoco desaparecen.
Los científicos aún no se han puesto de acuerdo con respecto al uso de las crestas papilares. Se ha dicho por algunos que su función es elevar las bocas de los conductos de manera de facilitar la descarga del sudor y también para ayudar el sentido del tacto.

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